El gilipollas de la semana: Belén Esteban
...y todo lo que la rodea, empezando por su cadena y acabando por su audiencia

Ella. Y su cirujano. Y sus agentes. Y sus padrinos de Fuencarral. Y toda la gente que, deliberadamente o no, con su fidelidad, hace que este circo sin gracia continúe. Si Belén Esteban tuviera conciencia de sí misma, cantaría, como Kaka Deluxe: «Pero qué público más tonto que tengo».