El Campechano, noticiero de verano (VI)
Porque el buen tiempo y las ganas de perrear al sol no están reñidos con nuestra vocación informativa
Agosto. Ciudades vacías. Avenidas desiertas. Añadiríamos «gente famélica arañando las puertas de los comercios cerrados» si no fuera por los paquis, a quienes una vez más debemos la vida. Sólo ellos y nosotros, los redactores de El Campechano, seguimos satisfaciendo las necesidades básicas de la población: comida, información, rock pegadizo y chapuzones. ¡Yepa yao!