Google, en el banquillo: «¿Voy a tener suerte?»
Un tribunal de Madrid será el primero en hacer declarar al señor Gúguel por el caso Street View

El juzgado de instrucción nº 45 de Madrid ha citado para el 4 de octubre a Javier Rodríguez Zapatero, representante de Google en España, para que se explique por lo que han estado grabando sus cochecitos negros, como los de Machín. Será la primera de las diez investigaciones por el caso Street View en distintos países.
Y es que la denuncia va un poco más allá de los viejos casos de «me han fotografiao en saliendo de un puticlub», o «¡las cámaras!, ¡las cámaras me están robando el alma!» Porque en Alemania, en 2006, durante una inspeccioncilla, las autoridades descubrieron que los coches de Street View no sólo están equipados con cámaras, sino con antenas que, según Google, sólo servían para localizar las redes WiFi. Pero luego se descubrió que no sólo las localizaban: también grabaron lo que circulaba por ellas. Información privadísima y tal.
Google se defiende alegando que sólo pillaron las redes desprotegidas, y que nunca hubo intención de espiar; que todo ha sido un error informático. Amigos, revisen esa defensa, porque no hay por dónde cogerla. Que Ana Rosa Quintana plagiase a Danielle Steel por un «error informático» ya no cuela, pero como ella tiene pinta de mentecata, pues mira. Pero que el gigante de Internet use la misma excusa, es de juzgado de guardia.
De hecho, en el juzgado es donde van a acabar, no sólo en España, sino también en nueve países más. ¿Lograremos detener a Google antes de que se convierte en el Gran Hermano orwelliano? ¡Pero si en Google es donde tienen toboganes en lugar de escaleras! ¡Son maja gente! Dios, estamos muy confundidos... Anda que, si no fuera por Google, nos habríamos documentado para escribir esto. ¿Estaremos mordiendo la mano en la que somos arcilla?