De la contumaz serie «El Jueves investiga: ¿Qué fue de...?»
Bill & Ted: «En 2 minutos ibas a proponer hacernos una entrevista, ¿a que sí?»


Estábamos solos en la redacción de El Jueves, un viernes por la tarde, en plena tormenta de ideas. Vale, teníamos algo de Bourbon y una baraja de cartas, pero sólo para amenizar los silencios. Nuestros cerebros (quizá no el del redactor, que en aquel momento llevaba escalera al as, pero sí los del productor y la fotógrafa) estaban puestos en modo «buscar-nuevas-celebridades-para-el-Qué-Fue-De».
Entonces el productor dijo: «Oye, ¿y qué fue de...?»
Y en ese mismo momento aterrizó en mitad de la oficina una cabina telefónica del tiempo, y de ella emergieron Bill S. Preston (Esquire) y Ted «Theodore» Logan, exclamando al unísono: «¡Aquí estamos!»
(Silencio.)
Productor: ¿Quiénes sois?
Bill: ¿Cómo que quiénes somos? ¡Bill y Ted! ¿No nos reconocen?
Productor: ¿Quiénes son Bill y Ted?
Ted: Pero, ¡tío!
Fotógrafa: Son los protas de la peli Bill & Ted’s Excellent Adventure, unos punks californianos que viajaban por el espaciotiempo en una cabina telefónica. Luego hubo una serie de dibujos y todo. Ahora, la peli es un poco de culto.
Bill: Ya, cualquier mierda que pasara discretamente por la taquilla en 1990 ahora es de culto. Hicimos bien en viajar al futuro para cobrar nuestros royalties 25 años después del estreno.
Redactor: ¿Cuándo fue eso?
Ted: No fue, será. En cuatro años.
Redactor: ¿Y lleváis todo este tiempo viajando en el... bueno, en el ídem?
Fotógrafa: Es evidente. Mira cómo van vestidos.
Bill: ¿Qué pasa con cómo vamos vestidos?
Fotógrafa: Joder, bambas, tejanos, una camisa de cuadros atada a la cintura... ¡Los alborotaclases de ahora llevan Chucks, pantalones de tiro bajo, piercings... Rollo grunge. ¡Pero mira a Ted, si lleva una camiseta de Depeche Mode!
Ted: ¡Depeche Mode mola!
Bill: Vale, sí, no estamos muy al tanto de las tendencias. No hemos seguido la cronología tradicional. Vosotros habéis vivido el tiempo desde la película linealmente; nosotros, no. Desde entonces, hemos estado en la Revolución Rusa, en el Apocalipsis, en Pangea... Ayer mismo, estuvimos en Woodstock. Por cuarta vez. A este ritmo, es comprensible que perdamos la noción del tiempo.
Ted: Pero da igual, nuestra propia época nos espera. Mientras Kurt Cobain siga componiendo y a 007 siga interpretándolo Timothy Dalton, lo demás importa poco.
Redactor: ¿O sea, que lleváis 21 años viajando por el tiempo?
Bill: O cincuenta. O igual seis meses. No lo sé.
Fotógrafa: No habéis envejecido mucho. ¿Ted, cuánto hace que no te cortas el pelo?
Ted: Ayer mismo. Pero ayer estaba en 1966.
Bill: ¡Fuimos a ver el parto de Wendy James, de Transvision Vamp!
Ted: ¡Un momento histórico!
Productor: Eh, eh, esperad: si sólo viajáis en el tiempo para ver conciertos, dinosaurios y partos de estrellas del rock, ¿qué coño hacéis aquí?
Bill: Hemos venido a que nos entrevistéis.
Productor: ¡Pero si no pensábamos entrevistaros!
Bill: ¡Anda que no! ¡Cuando hemos llegado, hace dos minutos, ibas a decir: «¿Y qué fue de Bill & Ted?»
Ted: De hecho, ibais a dedicar el resto de vuestras vidas a buscarnos sin éxito, porque estaríamos en otro plano dimensional, y moriríais y yaceríais bajo lápidas que dirían «El equipo de QFD, fallecidos mientras buscaban a Bill & Ted».
Productor: ¡No es verdad! ¡Iba a preguntar «qué fue de Nana Moskouri»!
Bill: ¿Quién?
Productor: ¿Cómo iba a decir «qué fue de Bill & Ted» si hace dos minutos no sabía ni quiénes erais?
Fotógrafa: A mí nunca se me habría ocurrido.
Redactor: Pero ahora que se nos ha ocurrido, no está mal.
Bill: (Volviendo a entrar en la cabina telefónica.) Mirad, ¿sabéis qué? ¡Cuando os decidáis, ya vendréis a buscarnos! Y si no nos encontráis, mala suerte.
Ted: ¡Exacto! ¡Si necesitáis algo, llamadnos! Por suerte, siempre tenemos teléfono a mano.
(Se cierra la puerta y la cabina telefónica se esfuma. Silencio.)
Productor: Ted se parecía mucho a Keanu Reeves, ¿verdad?
Redactor: Bueno, ¿qué hacemos, Bill & Ted o Nana Moskouri?
Fotógrafa: ¿Qué tal Depeche Mode?