Esta semana, en «El Jueves»
Reforma laboral: ¿hasta dónde vamos a llegar?

Un dato positivo de la reforma laboral es que los que esto escriben nunca más se tendrán que morder la lengua cuando el típico gilipollas comente: «¡Qué bien os lo pasáis en El Jueves! ¡Tendríais que pagar por trabajar aquí!» Ahora podremos decirle: ya lo hacemos. Porque, viendo que la reforma laboral, una vez enmendada por la cámara alta y lista para volver a la cámara baja, facilita aún más el despido, nos aleja aún más del contrato fijo y jode aún más a los trabajadores para gustirrinín de los patrones, lo de que el empleado pague al jefe por tener a bien contratarle es cuestión de tiempo. Suerte que somos de aquellos desinformados que firmamos lo que nos dan sin cambiar una coma, porque si nos pusiéramos a leer los pormenores del contrato, se nos caerían los genitales al suelo.
Por si alguien sí tiene interés en los pormenores, sin embargo, no se preocupen: nos los cuenta Oroz esta semana. Y Santi Orúe nos presenta cómo será el obrero del futuro. E Igor nos habla del brete en que está metida la CIA desde que Wikileaks les airea las vergüenzas. Y Gorka nos explica cómo no funciona la montaña. Y Ricardo Peregrina nos advierte de los riesgos que se esconden tras una inocente junta de vecinos. Y hay más cosas, pero tendrás que esperar a este miércoles, en El Jueves. ¡Deberíais pagar por leerlo! Espera... Ya lo hacéis, ¿no?