Curioso folklore
Si vas a Marruecos y gritas «¡Sahara libre!», te pegan
Ah, ¿os parece obvio? Pues se ve que hay quien no lo sabía

Esto da miedo en El Aaiún y en Suecia.
Catorce activistas de la Asociación Canaria de Amigos del Pueblo Saharaui viajaron el sábado a El Aaiún, capital del Sahara Occidental (bajo control marroquí), para unirse a una manifestación. Cuando les dio por gritar «¡Sahara libre!», la policía marroquí, que había prohibido la protesta, los disolvió a hostias. Y hasta aquí la noticia, básicamente.
Bueno; de los 14 españoles, 11 fueron detenidos, regresaron a Tenerife el sábado por la noche y ahora exhiben sus muy respetables magulladuras en los periódicos, denunciando la brutalidad de la poli marroquí. Pero seguimos sin ver dónde está el interés periodístico. Para empezar, los antidisturbios son brutos en Madrid, en El Aaiún y en el Polo Norte: serán currelas y humanos y todo eso, pero cuando se ponen en modo «pegar», no está a salvo ni su anciana madre. Y si esto es una verdad universal, imagínate ir a un país donde no hay libertad de por sí, y exigirla a voz en grito. No, los antidisturbios locales no van a decir: «Caramba, estos no se manifiestan porque sí; vienen de un estado democrático; ergo, cuando exigen libertad, saben de lo que hablan». No, no van a decir eso. Van a hacerte la cara nueva. Es de cajón.
Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional del PSOE, ha reprochado a los activistas que fueran a una manifestación prohibida (más aún cuando la prohibió un estado con el que ya a duras penas mantenemos las formas, le faltó añadir): «Debemos cumplir la ley cuando no estamos en nuestro país», les aleccionó. Interesante... Y, cuando estamos en casa, ¿podemos saltárnosla?
No lo comprobaremos. Nos da que el resultado facial no será muy distinto.