Blanco se quita las gafas (¡ahora que le habíamos pillado la caricatura!)
El ministro se operó de la vista porque tenía «losojo malo», no sólo por quitarse las gafas, como denunció (?) ‘El Mundo’

El 1 de septiembre El Mundo «destapó» que José Blanco se había operado de la vista en el Instituto Oftalmológico Fernández Vega de Oviedo. «Destapó», así, entre comillas, porque francamente, lo que haga José Blanco con sus propios ojos, hablando en plata, nos importa una puñetera mierda.
Si la «denuncia» iba por acusarle de vanidad, por operarse sólo para quitarse las gafas, la verdad: por nosotros como si el señor Blanco se alarga el pene y se pone una uretra compatible con miniUSB. Y si la denuncia iba porque fue a una clínica privada (él, que como miembro del Gobierno debería exaltar las virtudes de la Seguridad Social), les recordamos el caso de cuando al Rey le extrajeron el Benigno I, tumor de gran relevancia en la línea sucesoria del trono, que se lo sacaron por el seguro y ya quedó de sobras probado que en la salud pública también hay clases. Así que el señor Blanco mejor que se lo haga por la privada, que se la paga él solo.
A nosotros, como afilados vivisectores de la actualidad, lo único que nos indigna del caso es que si Pepe Blanco prescinde de las gafas, nos ha jodido la caricatura. Y en este sentido, aprovechamos para decirlo, la cirugía nos está complicando el trabajo. Ya Letizia Ortiz no tiene ni la mitad de gracia que antes de la operación que se hizo «porque la necesitaba muchísimo», según la Zarzuela (¿la necesitaba para qué? ¿Para despistar a la mafia?). Y ahora Pepe Blanco se quita las gafas.
¡Señores importantes, hagan el favor de quedarse con un look y mantenerlo! Y esténse quietos, que salen movidos en la viñeta, coñe.