Porque en México está la cosa mu mala
Felipe González propone legalizar las drogas: ¿y qué gracia tendrían entonces?

En el marco de la serie «presidente de gobierno fui, ex presidente seré hasta la muerte», Felipe González dijo en una recepción organizada por el embajador de México, con motivo del 200 aniversario de la independencia, que la violencia que hoy devasta el país, asolado por las bandas del narcotráfico, podría zanjarse legalizando el consumo de drogas a nivel internacional, según ha recogido, con las manos en la cabeza, el ABC.
Los que esto escribimos nos sumamos al escándalo, porque lo de legalizar las drogas nos parece un gravísimo error. ¿Qué gracia tendrían entonces?
Con la legalización, la droga perdería su faceta clandestina, su vertiente reivindicativa, su aroma canalla. ¿Qué síntoma de integración y reafirmación del grupo supondría compartir un canuto en el parque, si fuera tan fácil de conseguir como un polín? ¿Cómo manifestaría un adolescente su rebeldía si su madre pudiera comprarle el costo en la panadería? Lo mismo para las drogas de lujo: ¿se serviría cocaína en las fiestas privadas de los cineastas si también la hubiera en un guateque de quillos? Piense en ello, señor González. Además, joder, ¿para qué quiere legalizar nada, si a usted, con las influencias que tiene, a poco que pida le hacen una receta?