El gilipollas de la semana: ZP
Por afirmar que tiene una «nueva visión» del desempleo, y no rular lo que se mete para compartirla

Los más cínicos insinúan que Zapatero es insensible a nuestros problemas, pero están equivocados. No sólo sufre con nosotros, sino que compartir nuestro padecer llevó al presidente a una revelación. Así lo declaró el otro día en plena cumbre internacional, que es buen sitio para abrirse y compartir, en plan Alcohólicos Anónimos: desde que el país está como está, tiene una nueva visión del desempleo.
Concrestamente, el presidente dijo en Oslo, en un foro organizado por el FMI, haber descubierto que los desempleados que se forman «trabajan por el país», y los parados apuntados a algún cursillo no son parados, sino cursillistas. ¡Qué oportuna revelación! Con este nuevo enfoque, el número de parados baja ostensiblemente, y sube el de cursillistas, que tanta falta nos hacían.
Sólo le faltó al presidente despedir a todos los asesores que venían con él para acto seguido apuntarlos a un cursillo de punto y costura en la academia de Teresa Zarcillo. ¡El bien que le hacemos al país!