Recibe spam a través de la ouija
«Nunca debí intentar bajarme aquel fondo para el tablero», lamenta la médium Fuencisla

La Asociación de Usuarios de Ouija avisa que la culpa es de ir pulsando "sí" a todo sin leer los términos de licencia.
Fuencisla Boñigo, de Santander, tenía un honrado negocio de espiritismo en la calle Poeta Mollejas. Una viuda acudía a su consulta, ella se sentaba frente a la ouija, contactaba con el difunto, este confesaba que se había gastado aquellos ahorros de la pareja en putas rusas, la médium cobraba sus emolumentos y todos felices.
Ahora, Fuencisla tiene que cerrar el negocio indefinidamente. A los clientes les explica que su habilidad de contactar con los espíritus se ve truncada por «interferencias en el éter». La triste verdad es que cuando pone sus dotes psíquicas a trabajar, los únicos mensajes que recibe en la ouija son «pierda-peso-pregúnteme-cómo», «soy-excéntrico-millonario-muerto-busco-heredero» o «mi-nombre-Svetlana-morí-en-Kazan-busco-hombre-sensible-que-arregle-mis-asuntos».
Aunque ignora la fuente de estos mensajes indeseados, Fuencisla sospecha que son culpa del espíritu con el que contactó por casualidad y le ofrecía fondos de tablero, salvapantallas y sintonías. «No debí decirle que sí, pero lo de las sintonías... Pensé que ser poseída a media sesión y que de mi garganta brotase la voz de Shakira impresionaría a los clientes», confiesa Fuencisla. «Me estafó: de la sintonía, ni flowers, y encima, el espíritu me ha infectado el tablero y ahora me usa para canalizar mensajes basura.»
Sin embargo, Fuencisla teme que la avería sea aún más grave, que no sólo el tablero esté infectado, sino ella misma. «El otro día, estaba en la cola de la pescadería y, de pronto, entro en trance y me dicen que grité: “¡Viagra descuento 50%! ¡Ordenar compra ahora!” No vea qué vergüenza.»