A nuestros literatos se les va la pinza
Sánchez Dragó: «Ahora no recuerdo si tuve una novia de 26 años o dos de 13»

Insignes nombres de nuestras letras llenan hoy los diarios, y no precisamente por su oficio de escribir, porque eso suele confinarles a las páginas de cultura —íbamos a decir «aburridas páginas de cultura», pero viendo el resto del diario, para qué—.
Fernando Sánchez Dragó, de oficio persona controvertida, es noticia y causa de indignación porque en su último libro asegura que en 1967, en Tokio, tuvo relaciones sexuales con dos niñas de 13 años, y se jacta de que el delito ya ha prescrito. El delito, no lo sabemos; pero lo sórdido de la anécdota no se ha disipado con el tiempo (cualquier cosa que implique sexo y Sánchez Dragó en la misma frase ha de dar grima por fuerza, cosa que no le hace abstenerse de frecuentar el tema), y claro, se ha armado el escándalo.
El autor se defiende a la manera de los obispos; es decir, el «van provocando» (y la cita que sigue es cierta, palabra): «[Vestían] como zorritas, con los labios pintados, carmín, rímel, tacones, minifalda... [...] Las delincuentes eran ellas y no yo.» Fernando, parece mentira que lleves 60 años en este planeta y no sepas aún (por hipócrita que te parezca) que un menor exhibiéndose no es delictivo, mientras que un mayor sacándose en respuesta su arrugada polla sí lo es. Amén de repugnante. El mundo funciona así; y en esto, además, es justo. Te llamas adulto por algo.
A la zaga de Sánchez Dragó en el ránking de escritores impopulares de la semana se encuentra Arturo Pérez-Reverte, que no sabemos si es que estaba pensando en voz alta cuando twitteó, en referencia al ministro saliente de Exteriores: «Vi llorar a Moratinos. Ni para irse tuvo huevos». Y luego intentó aplacar las críticas huyendo hacia adelante y llamando «mierda» al ministro por «gimotear en público». Pero, Arturo, ¿a qué viene ahora esa machada rollo «los hombres no lloran»? Tío, ¡ni que tú escribieras guiones para Steven Seagal! ¿Vas a ir a pegar a la gente que se emocione con La reina del sur en el metro?
Tenemos un exceso de truñismo viril en nuestras letras. Antonio Gala, por favor, diga usted algo sensible, a ver si salvamos lo que queda del honor masculino.