Un clásico de Hollywood ensombrecido por la tragedia
La maldición de ‘Lo que el viento se llevó’: todos los que participaron en la peli han muerto

Hollywood está plagado de oscuras leyendas. El rodaje de El exorcista estuvo amenizado por accidentes y la aparición de espíritus en el negativo; varios actores de la saga Poltergeist murieron en turbadoras circunstancias entre la primera y la tercera películas. Pero estas historias se quedan en niñerías en comparación con esto: Todas las personas que participaron en el rodaje de Lo que el viento se llevó han muerto. Ahí queda eso.
Y con todas, queremos decir todas menos una. Olivia de Havilland, a sus 94 años, vive atemorizada, consciente de que el foco de la maldición ya sólo puede alumbrarla a ella. «He intentado ignorarlo todo este tiempo, vivir mi vida, convencerme de que toda eran absurdas leyendas... ¿Pero cómo puedo negarlo? Les he ido viendo caer, uno a uno: técnicos, músicos, actores, el cocinero del cátering, ¡incluso el caballo de Clark Gable! La maldición no ha perdonado a nadie.»
Ewan Bambalooba, un ingeniero de sonido que estuvo de aprendiz en el rodaje a los 16 años, fue el penúltimo superviviente. Creyó que se salvaría porque, en realidad, hizo poco más que llevar bocadillos a los técnicos, pero la escena de la batalla, en la que él puso su voz a un confederado que recibía un tiro en segundo plano, acabó costándole la vida. Un inexplicable paro cardíaco se apoderó de este hombre, rebosante de salud, a los 87 años.
Con él, sólo falta una más para satisfacer la maldición... O no: «He notado que incluso la gente que fue a ver Lo que el viento se llevó al cine, de un tiempo a esta parte, están cayendo como moscas», advierte Olivia de Havilland. ¿Podrá alguien considerarse a salvo?