Los gilipollas de la semana: Joan Puigcercós y Alicia ‘Croft’
Porque están en campaña, y se nota

Este domingo hay elecciones en Cataluña, y desde Barcelona les aseguramos, amigos, que las estamos disfrutando. Las dos semanas de campaña oficial (después de año y pico de campaña encubierta) están sacando lo mejor de la clase política catalana y lo peor del ciudadano que ha de aguantarles, y que ahora mismo preferiría votar a un extraterrestre megalómano adicto al pegamento antes que a esa caterva de trolls demagogos.
Al final, el gilipollas de la semana ha tenido que ser ex aequo. Y ya nos cuesta decidirnos por sólo dos candidatos, porque los seis dieron una imagen en el cara a cara del otro día como para apagar el televisor o apagarles a ellos. Pero en fin; han ganado, por un lado, Joan Puigcercós, de la siempre sólida y fiable ERC, por decir (y empeñarse en no rectificar, sino «matizar») que los catalanes «tenemos a la Agencia Tributaria instalada en casa, mientras que Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios», notición ante el cual media Barcelona, que es charnega, corrió a deshacer el camino migratorio de sus padres para regresar a ese paraíso fiscal que es Sevilla, como todo el mundo sabe.
Y por otro lado, cómo no, Alicia Sánchez Camacho, protagonista de un videojuego en el que, convertida en superheroína y a lomos de una gaviota, destruye inmigrantes e independentistas. De este ligerísimo patinazo tipo «ups, se nos ve la esvástica» quizá tengan más culpa las juventudes del Partit Popular, que diseñaron el juego (y que el resto del año, según se nos ha informado, hacen otras manualidades, tales como ceniceros de arcilla y murales con gomets); pero la excusa de «fue un error técnico, donde dice inmigrantes tenía que decir mafias», por sí sola, ya es para ponerle un escaño. Al borde de un precipicio, eso sí.