Aparece el rostro de Buda en un bar de moteros, y le confunden con Benny Hill
Richard Gere intentó sacarles de su error, y lo sacaron a él por la ventana

El Jerry’s Corner, renombrado bar de carretera del condado de Dead Cow, en Nevada, es célebre por tres cosas: su aguardiente capaz de derretir el Duralex, sus frecuentes reyertas y una mancha de humedad bajo el aire acondicionado con la forma exacta del finado cómico inglés Benny Hill. «Siempre ha estado ahí, dulcificando un ambiente sobrecargado de testosterona», recuerda Linda Mandoline, camarera que estuvo buenaca en 1959: «De pronto, en el fragor de una pelea, pasaba un ángel: los puños quedaban suspendidos, tacos de billar se detenían a medio camino de la cabeza del contrario, y todos los contendientes se volvían hacia la misma pared, desde donde la beatífica sonrisa de Benny obraba su magia.» La rabia se diluía en el ambiente; el odio se tornaba camaradería, y la pelea se reanudaba en un ambiente festivo, imaginando la sintonía del Yakety Sax mientras los moteros se perseguían juguetonamente por entre las mesas.»
El pasado lunes, sin embargo, Richard Gere, célebre actor y budista, paró en Jerry’s Corner a tomar una gaseosa, camino de Los Angeles, y, asombrado ante la mancha en la pared, informó a la parroquia de que ese rostro era el de Siddhartha Gautama o Buda, el Iluminado. La revelación cayó como un jarro de agua fría sobre una comunidad en la que precisamente el agua no es el líquido más popular. Aunque la teoría de Gere es plausible, pues se conoce que profetas y guías espirituales son más proclives a asomar en las paredes, los clientes de Jerry’s se sienten más identificados con el simpático gordito que ponía caras graciosas mirando a las señoritas. Así que en Jerry’s Corner, a Buda se le sigue llamando Benny, y para dar ejemplo a futuros peregrinos que pasen a visitarle, Richard Gere salió del bar atravesando la ventana. Pero de un modo gracioso, en plan slapstick; nada a mala leche.