El gilipollas de la semana: ZP
Por decir que los especuladores que atacan la economía española se equivocan

En realidad, la imagen que Zapatero da ahora mismo en Bruselas es de una moral digna del Alcoyano, el que perdía 20 a 0 y pedía prórroga. Está la UE decidiendo si corre más prisa rescatarnos a nosotros o a Portugal, y él, en lugar de alargar una manita para que nos echen el cabo, va chuleándose ante los inversores diciendo que no necesita rescate alguno. Está agarrado a una ramita y colgando sobre el abismo, pero jactándose en todo momento de que su ramita es recia y robusta.
Habría que darle un premio al optimismo, a la buena disposición, al ir sacando pecho al paredón de fusilamiento para que el pelotón tenga mejor diana. Habría que recompensar esa fe incorruptible, ciega y suicida en la salud de la economía española. Habría que hacerle una película de esas de causas perdidas y superación personal, rollo «El abogado que defendía a una vaca» o «La historia del nadador sin brazos ni piernas». Habría que premiar esa fe en sus ideales de algún modo.
Pero eso tendrá que hacerlo la revista Forbes. Nosotros, gente prosaica, le daremos el Gilipollas de la semana, que es lo que toca.