De la octosílaba serie ‘El Jueves investiga: ¿Qué fue de...?’
Alfalfo Romeo: «¡Seguro que lo consigo en la próxima historieta!»

De los viejos Mortadelos
que leíamos de niños,
y a los treinta, casi abuelos,
hojeamos con cariño,
Guardamos, aunque os extrañe,
un recuerdo no tan bueno
de los personajes de Ibáñez
como de los de relleno.
Habitaban esas páginas
grandes glorias del tebeo,
como Tranqui y Tronco, Pafman,
Sporty o Alfalfo Romeo.
Y a este, que al pasar los días,
se esfumó como el acné,
buscamos por Lombardía
para saber Qué Fue De.
Vive aún nuestro idolillo
en su entorno shakespeariano.
«Aquí mi corcel, mi castillo,
y mi tinto de verano.»
«Ya vemos —decimos— que lujos
y salud no te faltan, colega.»
«Es lo bueno de ser un dibujo:
me sobra con lo que a otros no llega.»
«Tan sólo dos cosas añoro
desde que no hago historietas.
Son redondas como meteoros,
son bellas y son de Julieta!»
«¿Qué fue de ella? —preguntamos—
¿Consumasteis vuestro amor?»
Y Alfalfo nos muestra sus manos:
«Desgraciadamente, nor.
Sigue aún en el castillo
de su padre, Don Piñato.
Cual Gollum guardando el anillo,
guarda su honor y recato.
Nuestro amor a él le horripila;
rehúsa darme su mano.
Me ofreció la de Furila,
su otra hija, pero es un callo.»
Él quiere darla a un señor,
con oro, títulos, tierras.
¡Pero lo nuestro es amor!
¡No es por cuartos, hijoperra!
Sin embargo, francamente,
mala no es mi situación.
A veces, si no hay relente,
Julieta asoma al balcón.
Yo, con mi laúd, baladas
le canto, y casi me alegro:
Furila no es mi cuñada
ni Don Piñato es mi suegro.»
«Mal lo tiene nuestro amigo
para estar junto a Julieta.»
«¡Seguro que lo consigo
en la próxima historieta!»
(Dedicado al grandísimo Juan Carlos Ramis. De parte de E. C., autor del QFD.)
