Esta semana, en «El Jueves»
Los otros yonquis del chándal

Resulta que la policía, enzarzada en una investigación de dopaje en el deporte conocida como Operación Galgo (una vez más lo decimos: queremos ser el señor que pone nombres a las operaciones policiales y judiciales. Creemos que podríamos aportar mucho), sincronizó unas cuantas redadas en el momento justo y entre los arrestados salieron grandes nombres del atletismo español. Por ejemplo, el de Marta Domínguez, que se llevó unos cuantos oros (sota, caballo y rey) en los últimos mundiales.
Una vez más, no sabemos a qué viene el escándalo. En el peor de los casos, si se demuestra que Marta se chutó algo en una carrera, resultará que una atleta que entrena ocho horas al día habría corrido los 3.000 obstáculos en medio segundo menos de lo que lo hizo. O sea que, sin doparse, aún nos ganaría humillantemente a todos los que comemos dónuts para desayunar y pasamos nuestra jornada sentados frente a un ordenador. ¿Qué coño nos importa?
¿Por qué ahora señalamos con vergüenza a Marta Domínguez? O sea, cuando gana, el triunfo es de toda España, gloria roja y amarilla, ya podemos ir con la cabeza alta por el mundo. Cuando descubrimos que se dopa, ¡ah, vergüenza e ignominia; ella sola es la culpable; aislémosla y borrémosla del mapa! ¿Cómo? ¿Presionarla, nosotros? ¡Nunca! Váyanse a la mierda.
En fin. La ocasión la pintan calva para unos cuantos chistes de jeringuillas, que dan grima y risa a la vez, así que Pedro Vera nos hablará de la figura del personal trainer; Bernal nos habla de los padres de los campeones, y Ricardo Peregrina, que es honesto y sincero, ha pensado: ¿y por qué no les dejamos meterse lo que les dé la gana? Pero hay más: Manel Fontdevila se viste de Ivá para narrar la militarisasión de los aeropuertos; Pallarès investiga el pasado criminal de Julian Assange; Jardí & Ariño nos cuentan un cuento de navidad, y ¡atención! Estrenamos suplemento con carne de cañón fresca: Gas de la risa, demasiado jevi pal Jueves. Todo esto, en su kiosco. El miércoles. El Jueves.