Clausuran Seriesyonkis por ser una web muy fea
Lo que no logró la funesta Ley Sinde lo ha logrado una ley finolis

Los internautas españoles, ese colectivo compuesto por el 95% de la ciudadanía de España al que insistimos en llamar “los internautas españoles” en vez de “los españoles”, se hallan consternados por la última actuación de las autoridades hacia las webs de enlaces de descargas.
Seriesyonkis, web de mirar series gratis que cuenta con varios millones de visitas al mes, ha sido flagrantemente clausurada por orden judicial. El motivo: el diseño de dicha web va en contra del Real Decreto-ley 2/2006, referido a los mínimos estéticos de las cosas que hay por los sitios. Hasta ahora dicho decreto afectaba sobre todo al ámbito urbanístico en determinados municipios, especialmente en aspectos como el color de la fachada de los nuevos edificios, las políticas de restauración del patrimonio histórico, etc.
Fuentes del poder judicial han detallado los motivos del cierre de Seriesyonkis. «Ese fondo estático con churritos cristalizados, esos banners con reclamos para tontos, esos popups impertinentes, ese tener que hacer no menos de cinco clics y navegar por tablas feas y confusas hasta dar con un link a Megavideo… todo eso incumple la ley. Por su fealdad estética», aclara el fiscal Alcibíades del Burgo de Arias.
Asociaciones de internautas asociados no han dudado en poner el grito en el cielo. Asimismo, diversos despachos de abogados especializados en recordar que existe jurisprudencia sobre la no ilegalidad de las webs de enlaces se hallan desubicados y se pronuncian un tanto confusos. David Bravío, letrado que representa a los propietarios de Seriesyonkis, explica la situación: «La ley es la que es y hay que reconocer que la web es fea. Fea de cojones.» A lo que Bravío puntualiza: «No obstante, el concepto de fealdad es algo subjetivo. Si conseguimos encontrar a media docena de personas que juren ante el juez que Seriesyonkis no les parece una web estéticamente fea, podríamos desmontar la acusación y ganar el caso.» Con la frente perlada de sudor y un rictus serio y conmovido propio del que asume retos importantes, Bravío ha declarado: «Estoy convencido de que lograré encontrar a esa media docena de personas, cueste lo que cueste. Intensificaré todos mis esfuerzos en la búsqueda. Voy a dedicar mis 24 horas del día a ello. Sé que serán unos meses duros, pero lograré encontrarlas.»