Esta semana, en «El Jueves»
¡Hasta aquí hemos llegado!

Todo sube. Sobre esta no-noticia se han escrito interesantísimas conversaciones de ascensor y se han llenado páginas de economía con gráficos de esmerada infografía. Es lo que tiene la cuesta de enero, que es una putada con nombre de tradición anual, «la cuesta de enero», para ayudar a asumirla como algo natural. Naturalmente, ello no nos impide construir grandes titulares sobre tarifazos, cestas de la compra, siglas raras y otros motivos de escándalo que, una vez más, no llevarán precisamente a la toma del palacio de invierno (a lo sumo, detonarán una incómoda revolución en la sección de cartas de los lectores: «¿sube el pan? Esa es la gota que colma el vaso; voy a enviar un e-mail a El Mundo que se van a cagar»). Pero en fin, amigos, estamos en un país en el que cuando hace frío por invierno las teles sacan a los reporteros a cubrir el notición. ¿Cómo no vamos a hablar de que todo sube? ¡Somos los medios, el cuarto poder, guionistas de tu conversaciones de ascensor desde la era Otis!
Y en eso estamos. Pedro Vera anda ojo avizor para ver por dónde nos van a meter el aumento esta vez; y Vergara, en su afán naturalista, ha visitado la cola del paro para ir entrenando y también para ver la nueva fauna que corre (bueno, que para) por allí. Los demás, pasamos el rato viendo la tele: Jardí & Ariño viendo la última transgresión del talk show, Más allá de la vida; John Tones y Bustos arbitrando la fusión Cuatro + Telecinco; y Edgar y Jordi March documentándose para su propia versión de Águila Roja. Todo esto, al precio de siempre, por cierto, este miércoles en El Jueves.