Belén recomienda comer conejo: ¡Uuuh, ja ja ja, comer conejo, guiño, guiño!
Vale, ya nos vamos a casa

Belén Esteban, de profesión fenómeno mediático, es la nueva imagen de Intercun, organización que promociona el uso culinario de la carne de conejo. Así que si a partir de ahora se preguntan «qué hace esta señora en revistas, vallas publicitarias y televisión a todas horas», que sepan que la respuesta ya no es «hacer funcionar un circo de explotación llevado por y para deficientes morales», sino «promocionar la carne patria». Que es muy distinto.
Intercun se ha dado cuenta de que la posición privilegiada de Belén en el panteón televisivo (más popular que varias personas que hayan cosas meritorias, o incluso cosas, a secas) la convierte en la mujer-anuncio ideal. Todo lo que Belén Esteban diga será obedecido por una amplia masa de personas, si no tontas, sí de cerebro limpito como acabado de lavar. Si dice que coman conejo, comerán conejo. Si sugiere que lleven un conejo despellejado por sombrero... En fin, prepárense los esclavos de la moda para otra época de tendencias desagradables.
En realidad, tenemos suerte de que Intercun la haya fichado antes que ningún otro. Si la llega a pillar, por ejemplo, una delegación española de la Asociación Americana del Rifle, Belén estaría aconsejándonos que no saliéramos de casa sin nuestro AK-47, y la periferia de Madrid sería ahora mismo un enorme campo de paintball sin pintura y con vísceras. Ciudad Juárez al lado de Paracuellos del Jarama parecería Port Aventura.
Hay que tener mucho cuidado con los líderes de opinión. Y no hablamos de Belén Esteban. Hablamos de la gente que tiene audímetro en casa y someten a miles de personas con su pésimo gusto televisivo.