El gilipollas de la semana: dueños de algunos bares de Valencia
Por su genial campaña «despide empleados hasta que retiren la ley antitabaco»

Siempre hemos dicho que el sector servicios tiene que currárselo para encontrar métodos de reivindicación. No siempre una huelga es la solución. Es lo fácil y descansado, pero no lo útil. Lo era cuando empezaba la revolución industrial, pero el mundo ha cambiado algo desde entonces. Obreros dejan de ir a la fábrica: se jode el patrón; BIEN. Controladores aéreos faltan al trabajo: nos jodemos los que no tenemos culpa alguna de sus condiciones de trabajo; MAL.
Otro ejemplo de MAL: los hosteleros creen que la ley antitabaco les perjudica económicamente, al prohibirse fumar en sus bares. He aquí una respuesta: siete locales valencianos (uno de la capital y seis de Chiva) amenazan con despedir a un empleado cada uno el mes que viene si el Gobierno no retira la ley. Llámalos empleados o llámalos rehenes. Y cuando les despidan, naturalmente, les dirán: «No te despido yo, te despide el Ministerio de Sanidad.» Un poco como los terroristas a sus víctimas: «Quien te mata es el gobierno, que se niega a atender nuestras exigencias. Yo sólo te ato de pies y manos, cojo la pistola y te disparo en la nuca, ¿sabes?»
Señores, como medida de presión está bien, eso sí, porque el paro preocupa mucho a los poderosos. ¿Sabéis qué más les preocupa? La fuga de talento: los emprendedores que se van a trabajar al extranjero y eso. Por ahí también podríais fastidiarles. Cerrad los bares e idos a montar un negocio de trata de esclavos, que es obvio que se os dará bien, explotadores de los cojones. Ah, y tomad: el trofeo de la semana, para orgullo de vuestras empresas.