La pregunta de la semana: ¿se puede hacer humor del Holocausto?
El País echa al cineasta que empleó el Holocausto con fines humorísticos en Twitter

Nacho Vigalondo, director de cine, blogger de El País e imagen de la última campaña de publicidad del mismo periódico, ha sido fulminantemente despedido de dicho diario. El motivo: unos comentarios vertidos desde su cuenta de Twitter en los que jugaba a hacerse pasar por negacionista del Holocausto. Los comentarios no han encajado bien entre parte de sus seguidores y el asunto ha acabado trascendiendo a la prensa generalista, en especial entre medios antagonistas al grupo Prisa, que no han dudado en cargar las tintas sobre el asunto y han tachado a Vigalondo de antisemita.
Nacho Vigalondo bromeó en Twitter acerca del Holocausto a título personal y en un soporte ajeno a El País, pero el periódico considera inaceptables e incompatibles con su línea editorial los comentarios vertidos por el realizador. Tanto El País como el propio Vigalondo han pedido disculpas por todo lo sucedido.
En definitiva, tenemos a un diario progresista despidiendo a un cineasta gracioso porque: ¿se pasó de listo? ¿Porque incluso los llamados progresistas son conservadores con el humor? ¿De qué nos podemos reír y de qué no? ¿Importa el qué o importa más el cómo? ¿Y vosotros qué opináis?