Enano Muf
Terrible atentado contra la salud pública desde los escenarios

No, no pretendo hablar de la gala de los Grammy esos, aunque hayan tenido el mal gusto de dejar cantar a Alejandro Sanz.
Voy más bien por lo que ha ocurrido en un teatro de Barcelona -podría haber ocurrido en cualquier otro de cualquier otro sitio- en el que se representaba el musical "Hair", que viene a contar historias de hippies y tal. En dicho espectáculo, reflejando los rasgos típicos del rollo hippie, los actores salen fumando. ¡Fumando, por favor! En escena, donde puede verte cualquiera. Apología del tabaquismo, conjura y contubernio, ataque lascivo y lujurioso contra la democracia, las libertades y el buen gusto, dónde vamos a parar.
Un espectador, un tipo admirable con conciencia social y alma cívica, no ha dudado en denunciar el hecho. Porque que los hippies se fumasen hasta el cesped de los parques y que los actores simulen "cigarrillos" con Hierba Luisa no es excusa. Nuestra impresionable juventud podría caer en la trampa y fumar. Y qué será lo siguiente, nos preguntamos angustiados. Lo mismo ven una peli de Cagney o Wayne y les da por el whiski, las pistolas y las peleas. Mejor encarcelar a estos autores, censurar Hair, El último cuplé -"fumando espero al hombre que yo quiero", qué disparate-, Casablanca, cualquier cosa protagonizada por Bogart o Lauren Bacall, y así estaremos algo más protegidos, que nunca a salvo, contra la conspirativa actitud de los fumadores que quieren conquistar el mundo y llenarlo de asqueroso humo.
La verdad es que hay que ampliar España como sea, porque ya tenemos más tontos que baldosas. Otro más y empezamos a caernos al mar.
La suerte de los fumadores, al menos, es que estos talibanes de la Yihad del Pulmón Abierto odiarán tanto todo lo relacionado con el tabaquismo, que prohibirán los mecheros antes de poder prender las antorchas y llevarnos a la hoguera. Aunque a lo mejor nos lapidan con piedras de Zippo, que son las más duras del mercado.
Vae victis!