El gilipollas de la semana: el FMI
Porque para ver llegar las crisis cuando ya nos han dado la hostia, ya teníamos a los tertulianos de la radio, gracias

No es que tengan la culpa de la crisis, pero, en caso de servir para algo (que ya es discutible), el FMI podría incluir entre sus funciones la de dar la alarma en caso de crisis. Especificamos: ANTES de que la crisis se produzca. De gente que predice las crisis cuando ya han pasado vamos servidos, gracias.
Ahora ha salido el informe de un auditor (una oficina de evaluación independiente) que dice que el FMI pecó de exceso de confianza y falta de autocrítica, dos cosas que tendrían que estar niveladas en la balanza. Y que por eso no pudo presagiar la crisis. Pues muy bien: otro informe que nos explica por qué todo se está yendo a tomar por culo. A toro pasado... Nada, que gracias, que nos vamos al infierno mucho más tranquilos.
Que a ver: con tanto organismo regulador, agencia independiente, observatorio internacional, banco mundial, fondo monetario y polla en vinagre, alguna de esas torres de vigía en las que trabaja gente que debe de saber pasar euros a libras de memoria podría mirar algún día hacia el futuro (rollo ojo de Sauron, mirar para el otro lado) y comunicarnos las cosas malas cuando estamos a tiempo de hacer algo para evitarlas. Que está muy bien mirar al pasado para evitar que se repita, ojo; pero con uno o dos que mirasen hacia el futuro estaría bien.
¡Y además, qué coño! ¡Pero si el pasado se repite! ¡Si ni siquiera es la primera crisis! ¡Y pagaríamos porque fuera la última! Ah, no, esperen: probablemente estamos pagando. Qué mundo, chico.