Karl Lagerfeld presenta su nueva línea de metro
El diseñador sigue empeñado en dar a la clase obrera el regalo del glamour

Karl Lagerfeld, conocido gurú de la moda amigo de desconcertar a su público vistiendo lo que nadie ha llevado ni llevará jamás, no para quieto. Recientemente estrenó línea de maquillaje, línea de complementos, su muy controvertida línea de abrigos para perros (sólo tallas entre chihuahua y carlino), y el viernes presentó en París su nueva línea de metro.
Lagerfeld continúa con su cruzada de poner la moda más exclusiva al alcance de cualquiera. «Quiero acercar el glamour a la clase obrera, que también tienen derecho, pero sin romper sus usos y costumbres. Si además de ser pobres les preocupa la estética, esfuerzo que les honra a mis ojos, ahora pueden utilizar un metro con estilo.»
La línea de metro Fendi-Chanel recorre el subsuelo del Quartier Pije de París parando en las tiendas de haute couture más exclusivas de la ciudad, desde Christian Dior hasta DKNY. Los asientos están acolchados en piel de bebé foca y los vagones de titanio están pintarrajeados con espontáneos grafittis de purpurina.
Algunas voces críticas, siempre poniendo peros al buen gusto, han protestado por el hecho de que los vagones, asientos y accesos sean tres veces más estrechos que los del metro convencional, lo que inhabilita su uso para personas de peso superior a los 39 kilos. Lagerfeld se ha defendido de las acusaciones de fomentar la anorexia diciendo: «¡Yo he dicho que trabajo para el obrero! Un obrero gordo, ¿dónde se ha visto? Si tan aburguesado está, que vaya en taxi.»