Una vez más, ponemos las cartas sobre la mesa
El Jueves revela la gran verdad del 23-F: que es un coñazo
Joder ya

Buenos días, es 23 de febrero de 2011. Quizá les suene de otras fechas entrañables como 23 de febrero de 2010 o 23 de febrero de 2009. Tal día como hoy, según la Tierra vuelve a pasar más o menos por el mismo sitio en su órbita alrededor del sol, los medios rememoran el frustrado intento de golpe de estado de un señor que jodió todo el encofrado del techo del Congreso jugando con su pistolita. Esta pataleta del señor Tejero, que amenazó por unas horillas con hacernos volver a lo que había sido real durante 40 años, supuso el último coletazo del fascismo y el rollo guerracivilista, que aún hoy es género predilecto de la industria literaria y audiovisual de España. De ahí su popularidad.
Esta celebración anual del fracaso de un señor que se compró un tricornio para nada nos parece algo de toda la vida (sobre todo a los que hoy tenemos menos de 30), pero no lo es. El 23 de febrero de 1980, por ejemplo (lo recordarán los más viejos del lugar), los medios apenas se hicieron eco de la efeméride. Posiblemente porque lo del golpe no había pasado aún. En aquella época, 23 de febrero no era motivo de celebración alguna, salvo el cumpleaños de Peter Fonda y el día de San Policarpio. Que además, llamarse Policarpio tampoco era algo para ir festejando por ahí.
Es el 23 de febrero de 1981 cuando Tejero decide animarnos el día, y es el 23 de febrero de 1982 cuando se inicia la tradición de recordarlo. Tradición que arrastramos hasta aquí y ahora, incrementando en una unidad cada vez el número del aniversario: «Hoy se cumplen 30 años del 23-F. Miramos atrás, hacia el largo camino recorrido. Por favor, no olvidemos lo cerca que estuvimos de volver a la oscuridad.»
Tranquilos, mayores. No hay riesgo de que lo olvidemos. Hace 30 años del golpe, es cierto; ¡pero sólo hace uno de la última vez que nos disteis la misma PUTA BRASA! ¡La tarde de incertidumbre y las orejas pegadas al transistor y el sesientencoño y el Gutiérrez Mellado dándole una patada voladora a Tejero y la leche en verso! ¡Con sus testigos y sus imágenes de archivo que están ya translúcidas de lo que las habéis usado! ¡Hasta la miniserie hicisteis el año pasado, Cebolletas!
Ah, un momento, que este año, además, el número es redondo. Ojo, entonces vale doble. Nada de miniserie. ¡Este año, película! ¡Pongamos el mejor equipo técnico al servicio de los actores más aplaudidos y derrochemos medios y talento y esfuerzo para contar lo que ya hemos contado UN MILLÓN DE VECES! ¡Ooooh, sí! ¡¿Quién dijo crisis del cine español?! ¡¿Cómo va a haber crisis, si cagamos creatividad?!