Parece el remake japonés de una peli de López Vázquez, pero es una noticia
Julian se enfrenta a las suecas

Julian Assange, más conocido como «el señor de Wikileaks» o «el papá de Draco Malfoy», será finalmente extraditado a Suecia, según ha decidido la justicia británica, que ya le detuvo y puso en libertad bajo fianza en diciembre por una causa pendiente en Suecia por delitos sexuales.
Los abogados de Assange tienen poco tiempo para recurrir. Su argumento era que, de ser extraditado, Assange podría ser igualmente enviado a Estados Unidos para que se le juzgara por la filtración de documentos confidenciales en Wikileaks, delito que le podría valer la pena de muerte. En el imaginario internetil, sobra decirlo, todo este laberinto judicial, incluidas las suecas cuya denuncia por violación surgió tan oportunamente, cuando el caso Wikileaks empezaba a producir un picor francamente molesto a varios gobiernos, forma parte de una conspiración global para callar a Assange para siempre.
Quizá la conspiración sea cierta y quizá Spectra se salga con la suya. Pero, como dijo el doctor Frankenstein, vayamos por partes. De momento, Assange tiene que enfrentarse con los fantasmas de su pasado, que son suecas, como los de Antonio Ozores. Si sale airoso de esta primera batalla, enemigos más peligrosos le esperan.