Rouco asegura que los jóvenes sienten «nostalgia de Dios». ¡Basta, Cardenal! ¡Deje de leer mi mente!
El Cardenal de Madrid carga contra Internet y las redes sociales: o sea, ¿follar no, y chatear TAMPOCO?

La juventud actual, según Rouco. Basta con mirarles para imaginar lo peor.
Se ve que el próximo agosto (¡despejen sus agendas!) Madrid celebra la Jornada mundial de la juventud, ocasión que contará con la apropiadísima presencia del apenas octogenario papa Benedicto XVI. Esta cita y, más concretamente, la imagen que la juventud ibera dará a Su Santidad, son las obsesiones del Cardenal de Madrid, Rouco Varela, que ha hecho un retrato de la juventud bastante catastrofista. Y eso que, probablemente, el último joven con el que habló era de los que cantaban Amo a Laura.
Diche Rouco que, tras las «viejas utopías revolucionarias» de Mayo del 68, los jóvenes sienten «una nueva nostalgia de Dios y un anhelo escondido de encontrarse de nuevo con Jesucristo». Portentoso análisis, Cardenal. De ahí que acudamos en peregrinación a Ibiza, pasando de largo la iglesia. Debemos de tener el GPS espiritual averiado. Culpa de inyectarnos porros, sin duda, ¿verdad?
Y en fin, uno de los caminos por los que vagamos sin rumbo, intentando llenar ese vacío espiritual, son las redes sociales. Que, como casi cualquier cosa que a primera vista mole, son malísimas, ya que «propician un estilo de vida virtual, vacío de encuentros y relaciones verdaderamente personales». O sea: tan lejos como para tener que hablar por chat, mal. Y tan cerca como para usar condón, peor. ¿Qué es una relación verdaderamente personal para usted? ¿El locutorio de la cárcel?
Este y otros puntos del sermón no nos han quedado claros, pero todos tranquilos: si las ideas sobre la juventud de un mojigato que fue joven allá por el pleistoceno (y ya entonces no vio mundo más allá del rosario) son algo confusas, las del Papa, cuando venga en agosto, serán muchísimo más clarificadoras. Si ellos, en su infinita sabiduría basada en la fe ciega, creen que eso que busco y no encuentro es Dios, será verdad. Aunque yo diría que es el mando a distancia. Para bajarles a ustedes el volumen. So plastas.