¿Sois periodistas, o niñas de cuatro años?
Salieron las pruebas: ¡los Wakawaka se besan en la boca!
¡Hay incluso rumores de que Piqué podría haberle introducido el pénix por la vulva a Shakira! ¡Oh! ¡Oh!

Un enjambre de paparazzi lleva persiguiendo a Shakira y Gerard Piqué desde que se guiñaron el ojo el día que se conocieron, más o menos. Y apenas han tardado meses en conseguir una foto de la pareja besándose. Su hazaña, además de colmar los kioscos, debería inscribirse en mármol. ¿Quién dice que hace falta dignificar el oficio del periodista?
Se rumoreó que por esta instantánea de los Wakawaka intercambiando fluidos se podría pagar hasta un millón de euros. Imaginamos los carteles en los tablones de anuncios de las redacciones, rollo far west: «Se busca: Piqué y Shakira dándose un pico, vivos o muertos —no nos pondremos quisquillosos— 1.000.000 €.» Parece ser que a la revista Caras, de Colombia, que mañana saldrá con la foto en portada, las fotos le han salido bastante más baratas. Lo que es irónico, dado el nombre de la revista. Ja, ja. (Joder, este chiste es casi bueno. Tendré que cobrarlo aparte.)
En fin, el editor de Caras no ha dudado en titularlo «primicia mundial». Claaaro. Porque nadie sabía que estos dos se daban besitos. Nadie que viva en Júpiter, queremos decir. ¿Pero qué mierda de primicia es esta? ¡Si sabíamos que estaban liados (es más, lo dijisteis vosotros, papanatas) desde hace meses! ¿Y ahora es una primicia que se dan besos? ¿Qué esperabais, que se reprodujeran por esporas? ¿Qué tenemos, cuatro años?
Aquí en El jueves tenemos sospechas de que la relación entre Piqué y Shakira podría haber llegado más allá. Podrían incluso haberse tocado mutuamente los cacharrines de mear. Pero mejor nos lo callamos, que los periodistas aún pondrían precio a la foto. Y Piqué y Shakira tienen derecho a un momento de intimidad sin un enjambre de dignísimos profesionales haciendo su indispensable trabajo. Sí.