Estreno primaveral
Europa al rescate III: Panic in Portugal!

Hace tiempo que, entre los eurodiputados y los periodistas que están ahí desterrados en Bruselas para seguir las aventuras de la UE o por haberse portado mal, corre el chascarrillo de los países PIG. Con este nombre despectivo (pig es cerdo en inglés) se llamaba a los países que, en la era de los 15, más desmerecían la media del grupo, ya que además coincidía con las siglas de los susodichos: Portugal-Irlanda-Grecia.
A dos de estos países la crisis les pilló a contrapelo han hecho ya el papel de damiselas en apuros, por culpa de la crisis, que les pilló con el culo un poco más al aire que al resto. En ambas ocasiones, los otros 14 tuvieron que acudir al rescate (financiero) y desfacer el entuerto. Las dos actuaciones de Los Rescatadores de Bruselas costaron lo suyo: 110.000 millones para salvar a Grecia en mayo del 2010, y 67.500 millones para Irlanda. Pero de todos es sabido que hoy en día, en el cine se llevan las trilogías; y que Portugal cayera era cuestión de tiempo. Parece que va a ser ahora.
Conste que un rescate no es un buen trago para nadie; tampoco para la dama en apuros. No se trata de estar ahí atadito y gritar socorro de vez en cuando. Europa te exige unas medidas de ajuste «draconianas» (acabo de leer esa palabra en La Vanguardia y me ha encantado), mucho más de las que cualquier gobierno osaría imponer en su propio país. Así que ni el ciudadano sale bien parado, ni el gobierno, ni Bruselas, que ha de apoquinar.
Y cuando decimos Bruselas queremos decir, en parte, nosotros. Porque ese dinero ha de salir de los países que quedamos en pie. Y salvar a Portugal nos conviene, porque la mayor parte de su deuda externa la tiene con nosotros. Cosas de vecinos.
Y nada, suerte que la trilogía se acaba aquí. ¿O no? Cuando a Zapatero le contaron el chiste de los países PIG, se lo dejaron así, en singular; tres letras, tres países. Es como lo suelen contar los diarios en España. Ahora bien; en Francia, Alemania, Reino Unido, hablan de PIGS, en plural, con cuatro letras. Adivinen a quién se refiere (en inglés) esa S.