Víctimas colaterales de lo de Japón: ¡los alemanes se cargan los Simpson!
Las bromas de centrales nucleares son el tabú de la semana. Para compensar, ¿los chistes del Holocausto van a ponerse de moda?

A raíz del caso Fukushima, la crisis nuclear se está dejando notar en centrales de todo el globo. Incluso las imaginarias. La central de Springfield es ahora motivo de dudas en países como Alemania, Suiza o Austria. No porque teman que vaya a reventar, sino porque creen que algún chascarrillo de Los Simpson podría herir sensibilidades en este momento. Razón por la algunos canales de televisión de esos países han optado por eliminar de la programación los episodios con mayor presencia de tu energía amiga.
«Emitir ahora un capítulo en el que la central nuclear explotara sería inoportuno», aseguró un portavoz de la SRF. Bueno, sí; no decimos que esté mal, pero siembra un precedente peligroso. No vamos a dejar de emitir CSI los días en que haya muerto alguien en alguna parte.
Resignación, pues. Hay quien dice que no hay chistes prohibidos: solo hay lugares y momentos inoportunos. Podemos estar de acuerdo en que es mal momento para chistes de centrales nucleares. El artículo de Manda Güevos que publicamos hoy será casi el último. Era demasiado bueno para guardárnoslo.