Ni hay debate sucesorio ni se anticipan las elecciones, porque lo dice Botín
Don Emilio, vaya a Fukushima y dígale al reactor que se enfríe, a ver qué pasa
Fin de semana movido: Zapatero se reunió con unos cuantos ejecutivos de los importantes para ver si le daban palmaditas en la espalda por haber enderezado la crisis, pero se encontró con un consejo en tono aleccionador de don Emilio Botín, macho alfa de los grandes empresarios españoles. Concretamente, le dijo que el debate sucesorio del PSOE tendría que esperar, y que Zapatero tenía que apurar hasta 2012 para acabar de enderezar la economía. Sólo le faltó decir «para que acabes de arreglar esa crisis que has causado, picaruelo». Esto, Botín a Zapatero. Botín, presidente del Santander (un bancazo, de los que causaron la crisis, ¿recuerdan? Y que, a pesar de todo, ha reportado cada año beneficios de cientos de millones de euros. Y que cobra al año lo que tú ni yo no veremos en la vida).
El consejillo de Botín (y entiéndase que un consejo de alguien tan influyente es más o menos una orden de Dios) no sólo puso a José Luis en su sitio, sino que de paso, en el mismo movimiento, les arreó un codazo a los populares, cuya estrategia era intentar avanzar las elecciones, ahora que las encuestas pintan calva la ocasión. Pues no, Mariano, no es el momento. No te precipites, campeón.
¿Cuál es el resultado de este consejo? Fácil: olvídense del debate sucesorio (si alguna vez llegó a haberlo), y olvídense de las elecciones anticipadas. Porque Botín ha dicho que no le conviene. Y ninguno de los dos candidatos tiene intención alguna de poner en su contra a los bancos, que sufragan sus campañas y deciden de verdad la economía.
Desde aquí felicitamos a los que hayan tenido la idea de este cartel. Tienen razón. Preferiríamos votar al marionetista y tirar las marionetas.
