Cuando hagáis la renta a finales de junio, pensad que podíais haberla hecho hoy
Sin embargo, hay gente que no la hace el último día. Pa ver cosas, estar vivo

Desde hoy —lo estabas esperando— están disponibles los formularios para rellenar la declaración de la renta y puedes solicitar tu borrador a la Agencia Tributaria. Noticia esta que solo interesará a Ebenezers, caseros rancios y frikis fiscales que obtienen un oscuro placer masoquista dejándose engullir por la burocracia.
El resto de españoles no se preocuparán por todo esto hasta junio, cuando pedirán el borrador por Internet, esperarán que no salga nada muy escandaloso y le darán a «Aceptar y enviar». Eso nos ha enseñado la informática: todo trámite puede resolverse haciendo clic en «Aceptar» sin leer nada y esperar que, de algún modo, todo funcione. Y si por casualidad hemos firmado donar un pulmón en vida, quejarnos de la mala fe de los demás, que siempre tienen la culpa.
Sin embargo, si anuncian a bombo y platillo que el plazo empieza hoy, será porque a alguien le importa. Hay quien vive todo el año esperando este momento. Adictos al programa Padre —que es un gran nombre para un programa, el Programa Padre; es como si el próximo Windows se llamase Windows de la Puta Hostia— o viciosos del formulario, gente que comparará impresos y se reunirá con sus acólitos en sórdidos conciliábulos (cáspita, ¡pléyade de esdrújulas!), preguntándose cosas como «¿tú has puesto el baremo bruto en la casilla 547?», y sabrán de qué están hablando. Hay gente así. Como había gente en el instituto que trabajaba desde el primer día, en lugar de atolondrarse la última quincena.
Y, como en aquella época, harás bien en arrimarte a uno de esos empollones y pedirle bien (de rodillas, y con la boca limpia, si hace falta) un poquito de ayuda. Porque vas a necesitarla.