¿Despedida por despotricar en Féisbuc, o porque terminó su contrato de 7 días?
¡En ambos casos, tus jefes son unos hijos de puta! ¡Felicidades!

Stephanie Bon, 37 años, de Colchester, Inglaterra, fue despedida de su trabajo como ayudante de recursos humanos del Lloyd’s Bank, según parece, por comparar su sueldo con el de su nuevo jefe en Facebook.
En breve: al enterarse de que el nuevo consejero delegado del Lloyd’s, el portugués António Horta-Osório (transferido del Santander, por cierto), cobraría 13,5 millones de libras anuales por el imprescindible trabajo que hace un consejero (y que todos sabemos cuál es y lo importantísimo y vital que resulta para que una empresa funcione), Stephanie escribió en su estado de Facebook: «El nuevo CEO del LBG cobra 4.000 libras la hora; yo, 7. Muy justo.»
Bon contó a la prensa que recibió una regañina de su inmediato superior, e incluso vino un jefe de sección a decirle que estaba muy decepcionado con su actitud. (Claro, por 7 libras la hora, qué menos que hacerte pajas de felicidad en la oficina.) Y tras los reproches, la despidieron.
El banco se defiende alegando que lo de Facebook no tuvo nada que ver. Un portavoz del Lloyd’s explica que, sencillamente, el contrato temporal de Stephanie llegó a su fin. Contrato de 7 días. A 7 libras la hora. Esa es la excusa de los señores del Lloyd’s para justificar ante nuestros ojos que no son unos hijos de puta. Guau. Pues si esa es la maniobra que os ha aconsejado el consejero de las 4.000 libras la hora, subidle el suelo, nenes. Que se lo ha ganado.