Para todos los que nos habéis tachado de culés
¿Es Mourinho al fútbol lo que Aznar a la política?
No entendemos de fútbol, pero sí de prepotencia

El artículo que publicamos ayer sobre el partido ha despertado algunas ampollas. Hay quien dice que somos culés, otros incluso piden un boicot ("Hacia tiempo que no compraba el jueves pero apartir de hoy no la volvere a comprar" rezaba uno de los comentarios, que como amenaza es un poco una mierda, porque si dejas de comprarla pero no la comprabas antes, el efecto se nota poco), un tercer grupo se pregunta con indignación que por qué no dijimos nada cuando el Madrid ganó la Copa... La respuesta a esta última cuestión es muy sencilla: estábamos de vacaciones. Y vale, el futbol es importante para la sociedad y eso, pero en nuestros días festivos todo nos da un poco igual. Si en su momento no felicitamos al Real Madrid por su justa victoria, lo hacemos ahora: muchas felicidades. Si pudiéramos, les estrecharíamos las manos a todos. Menos a Sergio Ramos, que fijo que nos la rompe.
¿Por que entonces nos metimos con el Madrid? Porque lo del señor José Mourinho nos parece impagable, y desde José María Aznar no habíamos visto algo así. Lo de las conspiraciones es demencial, sobre todo si tiramos de hemeroteca y vemos las veces que los árbitros se han equivocado a su favor, que son unas cuantas. Y lo de comparecer ante los medios con el gesto apático y, con su sueldazo de varios millones de euros al año, declarar que le da un poco de asco este mundo, no tiene precio. Pensamos en el José Mari del 11-M, el que se empecinó en que el atentado lo había perpetrado ETA (básicamente, porque aceptar que había sido Al Qaeda significaría que él había tenido parte de culpa con su apoyo a la impopular invasión de Irak) y los dos personajes no nos parecen tan distintos. De hecho, seguro que si se bajan los pantalones son iguales. Cada uno tiene un par de huevos que no les caben en el Bernabeu.
Aznar estaba obsesionado con que Zapatero no ganó las elecciones limpiamente. Mourinho, con que a Guardiola le regalan los títulos. Ambos están convencidos de que nunca se equivocan, y no dudan en contárselo al mundo con los peores modales posibles (cuando eres un ser superior, no hace falta ser simpático, esto es así). La lástima es que nunca les veremos enfrentados, ya que sus campos de acción son distintos. Si Aznar fuera entrenador del Barça o Mou se presentara como candidato para el PSOE, las broncas serían tan espectaculares que ríete tú del Sálvame. Y además, conseguiríamos que a los de Intereconomía les explotara la cabeza, porque no sabrían a cuál de sus dos dioses apoyar. En serio, el día que se junten en una misma habitación Aznar, Mourinho y Chuck Norris, el universo implosiona.