¡Acaba el póker de clásicos: llega la última y más esperada rueda de prensa!
La harán después de un partido de no sé qué mierda que se juega con los pies, o algo así

Esta noche, a las 20:30, el último clásico de la temporada. Después de tres semanas en que dos equipos han acaparado absolutamente toda la atención en todos los torneos eclipsando todos los deportes conocidos, con la prensa que se hace llamar "deportiva" dedicando bukakkes de tinta al ego desmedido de dos únicos clubes, esto se acaba. Y se acaba en alto. Con la tensión por las nubes. Lejos del césped, desde luego.
Porque la atención va más allá del campo, si es que estuvo en el campo alguna vez. Los jugadores son los últimos protagonistas. Lo son mucho más los entrenadores, que ya en la ida de la Champions colmaron titulares con sus ruedas de prensa (Guardiola con lo del puto amo, Mourinho con su calimérico «por qué»). Y en la vuelta, la atención está en las directivas que se denuncian mutuamente a la UEFA: el Madrid acusó al Barça de fingir entradas (cosa nuuunca vista en un campo de fútbol), y el Barça acusó a Mou de ser Mou, básicamente. Vaya, que los dos han descubierto la sopa de ajo.
Eso sí, gracias al comportamiento incendiario de los clubes, y a la gasolina que han añadido los medios informativos (imparcialísimos todos ellos, ¡bravo!), la rivalidad es máxima. Israelíes y palestinos están ahora mismo leyendo juntos el Marca y el Sport y preguntándose: «¿Por qué se odiarán tanto estos tipos?»
El último clásico decantará la balanza, en cierto modo, ya que ambos clubes acumulan hasta ahora un empate, una victoria y una derrota. Favorito es el Barça, porque el Madrid no cree mucho en remontar. De hecho, dudamos que se lo hayan planteado; estaban ocupados redactando denuncias. El partido será olvidable. Pero la rueda de prensa será épica.