'El Mundo' entra en la polémica: «Bin Laden está muerto, ¡y ha sido la ETA!»
Mientras, los conspiranoicos apuntan que EE.UU. le tiene encerrado junto a Jimmy Hoffa y el alien de Roswell

Resulta que la Casa Blanca se está haciendo la picha un lío intentando explicar lo inexplicable: que encuentren a su enemigo número 1 y no le capturen ni lo juzguen (cosa que estaría bien que un gobierno de autoproclamados demócratas hiciera), sino que lo asesinen in situ y lo tiren al mar. Esto último no in situ, porque el mar estaba en otro situ, bastante lejos del primero.
Pero urgen las explicaciones. Urgen, en primer lugar, porque las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán están algo tensas ahora mismo. Claro, que entren en tu país, le peguen un tiro en la cabeza a alguien, salgan y te tengas que enterar tú porque Obama da un comunicado a las tantas de la madrugada (hora islamabadense), no es algo que suavice las tiranteces internacionales.
Pero urgen también porque, hoy, con tantos medios de información a nuestro alcance, no nos creemos nada de los canales oficiales. Lo cual tampoco nos impide dar cancha a cualquier puta majarada que alguien lance al Twitter sin el más mínimo asomo de prueba.
Mezclen nuestro escepticismo con nuestra imaginación peliculera, añádanse los testimonios contradictorios de la operación «Voy a matar a Bin, ¡wiiiiii!», y obtendrán que la rumorología está desatada: que si Bin Laden sigue vivo, que si lo capturaron y aún le retienen (igual que retienen a Jimmy Hoffa y al extraterrestre aquel paró a hacer pis en el área 51), o que si vive en la misma isla que Elvis y Benny Hill. Que por cierto, menudo trío harían.
Estados Unidos madura aún, a estas horas, si publicar o no una foto del cadáver. Pero van tarde: para cuando la publiquen, nuestro escepticismo se habrá hecho demasiado fuerte. Sobre todo el nuestro, el de los de Barcelona. Porque viendo cómo manipulan fotos los patanes del Marca, de la CIA esperamos milagros en Photoshop.