¡Ha vuelto Kirk Cameron... para darle collejas a Stephen Hawking!
Y no es el argumento de una nueva sitcom, es la irrisoria realidad

¿Recuerdan a Kirk Cameron, Mike Seaver en la serie Los problemas crecen? Las lectoras de una cierta edad todavía tendrán carpetas forradas con fotos de este muchachuelo que en la sitcom hacía el papel de rebelde entrañable... aunque quizá ignoren que este rol distaba mucho de su verdadera personalidad, pues Kirk era un cristiano muy mojigato que llegó a enfadarse mucho con los productores de la serie por la imagen poco constructiva de la juventud que daba su personaje.
Pues Kirk ya no es joven ni guapo, pero sigue enfadándose con facilidad. Y sigue dando una cierta risa cuando lo hace. Como el otro día, cuando llamó ignorante a Stephen Hawking (razón no le falta, creemos que ha habido hasta ocho o nueve personas más inteligentes en el siglo XX) por declarar al diario The Guardian que, en su experiencia, el paraíso cristiano no existe. Y Cameron, que ha dedicado gran parte de los últimos años a dar conferencias y charletas defendiendo posturas religiosas (sí, de ídolo teen a predicador: ¡el cielo es el límite de su carrera!), afirma que Hawking no puede asegurar semejantes cosas sin aportar pruebas, que es lo que deberían hacer los científicos. Claro, Stephen: si en vez de científico fueras religioso, no necesitarías pruebas; cualquier falso silogismo (como esos argumentos imbéciles para «demostrar» (ni las comillas aguantan esta palabra en este contexto) la existencia de dios, te valdría. Pero como vas de científico, has de sacarte pruebas de la manga. Ah, haber elegido muerte.
Y es que Kirk ya se sabe todos los secretos del debate teológico, y juega con ventaja. No en vano se declara creacionista, que es esa corriente tan típicamente americana como gilipollas de llevar el «tengo derecho a no saber, sino creer» hasta su máxima expresión. Su lema es: «Ellos han de aportar pruebas. A nosotros nos basta con fe.» (Y se podría añadir: «la fe nos ciega para entender las pruebas».) Es una suerte que en otros aspectos de la vida, como el sistema judicial o el electoral, las pruebas aún tengan más valor que la fe en las personas.
Bueno, salvo en la Comunidad Valenciana, claro.

Kirk Cameron ya estaba más p'allá que p'acá cuando le sacamos en la sección Qué Fue De. Cliquen, cliquen en el enlace de abajo, ¡y viajen en el tiempo!