¡Son malos! ¡MALOS! ¡Mwa-ha-ha-hah!
CIU quiere retirar las banderas españolas... ¡Y estrangular bebés castellanos con ellas!
Fachas de España toda, estáis de enhorabuena: la victoria electoral del PP os ha dado para unos días de buenas caras, pero sabemos que a vosotros lo que os mola es indignaros. Y para eso están Bildu en Euskadi y CIU en Cataluña, cuya última ocurrencia es ¡atención!, abrir la puerta al debate propuesto por SI (Solidaritat i Independència) sobre la retirada de la sacrosanta bandera españññola de algunas instituciones. Bueno, no tanto retirada como apartarla. Para no empachar de rojo y amarillo.
Lo hemos leído en La Razón, y nos ha dado entre risa y pena imaginarnos a los de la sección de política (nos figuramos su redacción un poco como aquella escena de la pelea contra las momias en The Mummy) al enterarse. Como lanzar una traca en un gallinero. Como arrojar a Justin Bieber en paracaídas sobre el patio de un cole de secundaria con un cartel que diga «premio en el interior». Pueden imaginarse los ríos de tinta (o de bits, que lo hemos leído en el internete): «primero la independencia y ahora esto», «la normativa es clara»... ¡Quieren romper España!
¿Romper España? ¡Por favor!, amigos (no amigos, ¡colegas!) de La Razón: España la rompen los catalanófobos y el terremoto de Lorca. Lo que CIU hace al abrir este debate es daros de comer a vosotros. ¿Acaso os pensáis que vais a vender muchos diarios a la caterva de paranoicos, conspiranoicos, meapilas, panespañolistas, integristas católicos y demás reliquias de la Hispania profunda que acuden a los medios de derechas para saber qué grito poner en el cielo si os limitáis a decirles «en España reina el PP, todo va bien, trolololololó»? Necesitáis un estado de alarma, una amenaza constante para subsistir. Y Cataluña está salvando vuestros puestos de trabajo y la economía nacional (como siempre, por otra parte). Para que luego cuestionen la solidaridad catalana: los de SI se tiran un pedo en el Parlament, y cientos de juntaletras al otro lado del Pisuerga podéis dar postre a vuestros hijos: ¡es como el efecto mariposa de la solidaridad entre autonomías!