Más arriba no hay nada
Fiscalía anticorrupción, contra Botín: ¡¿es que no respetáis nada?!

Santander (el banco) — Don Emilio Botín, súper tacañón de España, presidente y rey en la sombra, el hombre que Dios querría ser cuando fuera mayor, ya no es intocable. Al menos, parece ser que un pequeño escandalillo que se destapó con la filtración de un empleado de la banca suiza, Hervé Falciani, ha salpicado de lleno no solo a Botín, sino a su familia. Incluida su hija (¡beata desde ya!) y a su señor padre, que se ve que no era el Espíritu Santo, como algunos historiadores habían formulado.
Según intentamos leer en El Mundo (sin entender gran cosa porque la economía me se resiste), se ve que la filtración dejó al descubierto los datos de unas cuantas cuentas (cuantas cuentas, ja-ja), entre ellas una abierta por Emilio Botín padre (todopoderoso) a finales del 36, cuando huyó de España con parte de su fortuna. Se ve que los Botín, al descubrirse el pastel, contactaron de inmediato con Hacienda para regularizar la situación (¡como ha de ser!) pero Hacienda le ha pasado el portafolio a la fiscalía anticorrupción, que ha abierto una investigación para toda la familia. Como las pelis de Pixar.
Está visto que la fiscalía anticorrupción no respeta la edad, ni los galones, ni la milagrosa capacidad de sacar beneficios estratosféricos incluso en años de vacas anoréxicas. No hay nada sagrado. Vacas no, desde luego.