¡Periodismo real ya!
Para otra mani, no estaría de más pedirlo

Dicen que la mani del 19-J ha servido para revitalizar el movimiento DRY!. Curiosamente, los medios que desde el principio se negaron a reconocerlo como algo más que una confluencia de perroflautas son ahora, precisamente, los que más atención le dedican. Ni que sea para la conspiración.
En Telemadrid, una señora llamada María López ha tenido que pedir disculpas públicamente después de que se descubriera que las imágenes con que ilustraba un reportaje cuestionando el pacifismo de los indignados correspondían en realidad a disturbios en Grecia. Y cuando decimos que se descubrió, queremos decir que alguien se limitó a reconocer que las banderas enarboladas por los manifestantes eran de otro país.
Tras sus disculpas, eso sí, María López siguió erre que erre con su tesis de que los indignados son violentos que te cagas con nuevas imágenes, esta vez sí tomadas en España. Lo más fuerte que mostraban estas era a un muchacho tirando una lata a los antidisturbios; lata llena de arena, según María, que lo sabe de buena tinta, ¡porque lo ha comprobado con su visión de rayos X! ¡Una periodista nata!
Otra polémica la protagonizó ayer el diario La Razón, que dedicó una portada a la manifa para demostrar lo poquísimos que eran comparados con los votantes (no estamos sesgados, noooooooo), y el ojo clínico de la masa no tardó en apreciar rastros de Photoshop, supuestamente para eliminar a unos cuantos manifestantes de más. El diario, por su parte, dijo que esos errores en la foto eran culpa del Photomerge, que no es una ciencia exacta, y exige rectificaciones a todos los que han dudado de su profesionalidad. Ni por un momento, amigos de La Razón. Llevan ustedes años siendo más papistas que el papa y más rancios que la orina de Tutankamon; barriendo para su casa, omitiendo lo que no interesa e insultando a la inteligencia de cualquier persona con el más mínimo sentido crítico. O sea, como cualquier diario, más o menos.
Lo que La Razón y otros medios deberían concluir de este escándalo por la manipulación, sea verdadero o no, es que hace tiempo que nadie se cree a los periódicos. Y eso es algo que su profesión se ha ganado a pulso durante años de alineación descarada y rimjobs al poder. ¡Periodismo real ya!, no parece una exigencia fuera de lugar. Háganselo mirar, amigos.