Ya es verano
Internet, de vacaciones: ¡suerte que aún nos queda el porno!

Otro daño colateral: como Óscar Nebreda ya no está con nosotros, este año no habrá Jueves veraniego con tetacas en portada. Esto y la horchata, ¡los dos síntomas del verano!
Greenwich - Desde ayer a las 17:16 (misma hora en Canarias), estamos en verano. Y ya la vida es como un poco más bonita, la cerveza fría sabe mejor, nos da más pereza trabajar y la prensa adelgaza notablemente. Y es que, una vez sueltos políticos y futbolistas, principales fuentes de material periodístico en Occidente, la actualidad misma también se va de vacaciones, para descanso del redactor y la linotipia.
También los medios digitales agradecen este frenazo informativo. Sus fuentes, las redes sociales, bajan el ritmo. Puede twittearse desde la playa, sí, pero con menos tendencia a la indignación, mientras no tengas que pagar un Calippo al precio de su peso en platino en el chiringuito. En Menéame también reducen marchas, porque sus padres les mandan de campamentos. En los medios digitales, los lectores activos, los compulsivos, los opinadores, los que creen su deber no solo informarse antes de empezar un día de no hacer nada, sino también compartir su parecer; los que leen y comentan, o no leen, pero comentan igual, a la zaga de un par de votos positivos (o negativos, o cualquier cosa parecida a atención) como sustitutivo a un entorno social hostil en el que su voz recibe la nula atención que merece, sufren el mono. Internet pierde caudal en verano. Como el río de tu pueblo.
Suerte que el porno, al contrario que la actualidad, no hace vacaciones. Si no, Internet se hundía.