La economía es divertida cuando se cala fuego a edificios públicos
Bruselas a Grecia: «Si tras los disturbios queda algo por rescatar, ¡contad con nosotros!»

Atenas.— El parlamento griego ha hecho sus deberes de economía, aprobando las medidas que exigía la UE, y de Bruselas ya les han dicho que muy bien, que enseguida les desbloquean el dinero de las ayudas, y que tranquilos, que el rescate está en camino. Así que el gobierno griego puede respirar tranquilo. Eso sí, sin salir a la calle, tapiando las ventanas y con los extintores a punto. Porque ahora mismo la ciudadanía indignada está poniendo la capital griega a juego con el Partenón. Por los destrozos, ¿saben?
En efecto, mientras Bruselas daba palmaditas en la espalda al gobierno griego, en la plaza Sintagma, donde está el Parlamento —qué gracia, ¿no? ¿Y el Senado está en la Avenida del Pronombre Relativo, por ejemplo?— se libraba una batalla campal entre policía e indignados. No de los que acampan, sino de los que intentan prender fuego a edificios. Así está el gobierno griego: para contentar a la UE, tiene que cabrear a los votantes. Ser político quema mucho. Y en Atenas, literalmente, si te descuidas.
La cuestión son los recortes. Nos joden cuando nos los impone el gobierno; pero si la economía naufraga de todas maneras y ha de venir a rescatarnos, los recortes que impone Europa son peores. Bueno, no toda Europa: los alemanes y dos o tres países más que ponen la pasta sobre la mesa. En resumen zafio y grosero: a nosotros ZP nos da por culo, pero el día que venga la Merkel a hacernos lo mismo, nos parecerá que ZP lo hacía con cariño. Avisaos estáis.