Por fin alguien que ataca la raíz de los problemas
Llega el partido anti-PowerPoint. ¡Dennos una urna! ¡Ahora!

Ginebra. -- No sabemos si es una broma o va en serio, pero estos son los hechos: visitad Anti-PowerPoint-Party.com y escuchad atentamente a Matias Poehm, el fundador de un movimiento internacional en Suiza que pretende erradicar de nuestra sociedad el PowerPoint. Su objetivo, por el momento, no es más que difundir la idea (sembrar la idea, «LA IDEA», rollo Miguel Noguera) de que si en las reuniones de trabajo, en las conferencias o los institutos no se usasen PowerPoints, todos nos ahorraríamos mucho tiempo de nuestras vidas y el mundo sería un lugar mejor.
No podemos estar más de acuerdo. El PowerPoint, programa para fabricar 'presentaciones' de Microsoft Office, representa el epítome de la absurdidad de nuestro tiempo, de la ineficiencia del siglo veintiuno, de esa enfermedad llamada yupismo, de la vacuidad del ejecutivo, del excedente de management, de los negocios en torno a la nada. Es la herramienta y el arma de una generación de subnormales fabricados en «escuelas» de negocios y que son incapaces de entender un texto si no se les da en viñetas, locutado y con dibujitos.
Y es aún peor cuando ese programa se pone al alcance de estudiantes de la ESO para ilustrar sus brillantes visiones del arte mudéjar. O a gurús para respaldar sus sermones new age. O a gilipollas desocupados para hilvanar sus colecciones de fotos de gatitos en cestos de mimbre.
Sí, el PowerPoint ha de ser erradicado. Y si este partido va en serio, cuenten con nuestro voto. Esperamos verles pronto en el Parlamento proponiendo la ilegalización del WordArt y la Comic Sans. Otro mundo es posible.