Concienciados y gilipollas, mala combinación
Ecologistas liberan vacas y las tiran por un barranco al grito de «¡volad, volad, sois libres!»

Oviedo. – Seis miembros de la asociación ecologista-vegana-cañamófila «Las piedras tienen alma» siguen al cierre de esta edición en la comisaría de Fuentes del Lefazo, en Asturias, acusados de robo de ganado y práctica no regulada de la cetrería con rumiantes, después de «liberar» una docena de vacas de una granja, llevarlas al monte Esguinzacabras y arrojarlas por el barranco, con la vana esperanza de que «volaran en libertad».
Las vacas sufrieron politraumatismos de diversa consideración, ninguno más grave que los de unos excursionistas ingleses que a esas horas paseaban por el fondo del desfiladero.
Según se ha inferido de los interrogatorios, los ecologistas creían que las vacas podrían volar, contra toda experiencia empírica, porque si habitualmente no se las ve hacerlo es debido a que «las abusivas condiciones en que viven domesticadas apagan su espíritu».
El caso podría pasar a manos de la Policía Nacional si, como todo parece apuntar, este comando ecologista es el mismo que el año pasado secuestró un león de circo para «reinsertarlo en la fauna autóctona de la provincia homónima», en las cercanías de un colegio, para más señas.