«Gracias y adiós», titulaba ayer el último número de ‘News of the World’
Cierran un diario por pasarse de la raya... ¡Ha de pasarse MUCHO!

Londres. -- En Inglaterra hay unos pocos diarios serios (un par, básicamente, el Times y el Guardian), y luego están los demás: una familia de publicaciones aparte, sin equivalente en España, entre el diario de pirados, la prensa rosa, el Interviú y el Manda Güevos. Son periódicos sensacionalistas, amarillos, tan honestamente informales como para conservar costumbres como la «chica del viernes» (page 3 girls, las llaman en Reino Unido), y que combinan en sus páginas escandalosísimas verdades con desvergonzadas mentiras. Cubren la demanda de lectura ligera de actualidad. No sesudos análisis políticos, sino trapos sucios y basura para comentar en la peluquería.
Ayer cerró un referente de esas publicaciones: el News of the World. Pero no por amarillo, mentiroso o indigno, sino por mala praxis Por violar estándares que (según reconocen en su último editorial) aún respetaban. Por haberse destapado que las pocas verdades que publicaban las sacaron de escuchas telefónicas ilegales que podrían afectar a 4.000 ciudadanos. El escándalo le ha costado al magnate de la comunicación Rupert Murdoch acabar con un diario que llevaba 168 años en los kioscos. (Pensadlo: 168 años. Es anterior a los kioscos. Ha habido brontosaurios leyendo el News of the World.)
La opinión crítica (?) en España ve el cierre de este gigante como una advertencia, dado el rumbo sensacionalista que toman nuestros medios. Pero para eso falta mucho: aquí, por ejemplo, los diarios aún se jactan (TODOS) de rigor y ética profesional, aun cuando sabemos a quién le come el nabo cada uno, cuántas veces al día, y si tragan o escupen. Deberíamos reinstaurar la moda de la chica del viernes. Los diarios que se adhirieran a ella reconocerían ser lo que son: lectura populista, News of the World españoles.