Terror en los mercados, horror en los ultramarinos
La confianza ha desaparecido / y nadie sabe cómo ha sido

El parqué. — Los mercados dieron bastante por culo en la jornada de ayer, con el consiguiente despiporre de la bolsa española, que salvó el día por los pelos. Mientras los 27 (bueno, los cuatro de 27 que importan) no se ponen de acuerdo en las condiciones del rescate griego, el fantasma de la inestabilidad se extiende por la unión, a ojos de los inversores, y ahora las economías española e italiana tampoco merecen la confianza de los mercados. Y papá Bruselas no tiene bastantes dedos para tapar tantas fugas.
Zapatero salió ayer a calmar los ánimos asegurando que no han salido entre esta semana y la anterior nuevos datos que apunten a que estamos peor de lo que ya sabíamos que estábamos (y que, de hecho, no lo estábamos, porque estamos bien), y que los mercados tienen mucha imaginación. O sea, que según el Gobierno, esto no ha sido nada. Un terror nocturno que le ha dado a la bolsa. Los que tengan niños ya saben de qué va esto.
Europa, mientras tanto, quiere convocar una cumbre de urgencia para esta misma semana, en la que no decidirán nada, «pero cuando los mercados vean a los europresidentes reunidos seguro que lo toman como una señal de tranquilidad», ha asegurado uno de ellos. «¿Qué se piensan? Si en realidad, nunca hacemos nada en las reuniones; jugamos al parchís y capeamos el temporal. Lo que todo el mundo, vaya.»