Aguirre y Bono meten la pata con una semana de diferencia
Micros abiertos: ¡ni que los acabasen de inventar!

Le Congreso. -- La metedura de pata de José Bono, presidente del Congreso, al que se le escapó un estoy ya hasta los huevos con el micrófono abierto, es la anécdota del día donde los leones. No, en la reserva africana de Sigean no; queremos decir en el Congreso de los Diputados.
La anécdota no tiene mucho más, pero los diarios más derechones la han explotado a fondo para compensar por el bombo que recibió la metedura de pata de Esperanza Aguirre, a quien un micrófono de la SER pilló diciéndole en petit comité al alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón que en la Comunidad de Madrid no había «un puto duro» (a lo que el alcalde de Madrid respondió que en el Ayuntamiento tampoco).
A todo esto, señores, parece que se acaben de inventar los micrófonos. Cuando se popularizó el vídeo doméstico, salían como hongos los programas de grabaciones de accidentes caseros, a los que no les faltaba material (cuánta gente no se ha partido el espinazo al caerse por las escaleras, pero con gran algarabía de risas enlatadas). Ahora estamos por hacer lo mismo con los graznidos a destiempo de los políticos, como si el micrófono fuera una tecnología a la que aún se han de acostumbrar.
Ojo, que tonterías así han creado estrellas. Miren a Federico Trillo: hace lustros que adie se acordaría de él si no fuera por aquel «manda huevos» que se le escapó en 1997, y que todavía le vale su presencia en el repertorio de programas satíricos e imitadores. Concretamente, los malos. Porque estirar el chiste 14 años... Ejem.