Otro fan de Harry Potter muere en el cine por quedarse a ver los créditos finales
Quería ver la legendaria escena al final de los créditos, y acabó viendo la luz al final del túnel

Cerdanyola del Vallès. -- Después del comentado doble caso en los cines Bodrimax de Oviedo (doble caso porque murieron dos, no porque alguien muriera dos veces), la tragedia vuelve a producirse en la popular sala Margarita Xirgu, en Cerdanyola: otro fan de Harry Potter, J. C. Ñ., de 26 años, murió durante la proyección de Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2 (oportunamente abreviada como HP8) por quedarse a ver los interminables créditos finales. Una muerte dulce que pone la guinda a una saga de libros y películas que justificaban su vida.
Como en los casos de Oviedo, el forense ha dictaminado que J. C. Ñ. sucumbió al hambre y la sed, después de haberse comida hasta el cubo de las palomitas durante la batalla de Hogwarts, intentando aguantar hasta el final de los créditos, como todo fan genuino debe hacer. Se encendieron las luces, se apagaron las luces, cerraron el cine, y él siguió ahí, viendo pasar nombres en letra microscópica.
Fue hallado cadáver al día siguiente, para el pase de las 4, con los pies sobre la butaca de delante y lágrimas aún sobre su ropa. «Por la temperatura del hígado sabemos que murió al cabo de siete horas», dijo el forense. «A esas alturas, todavía estaba viendo los artistas de CGI.»
La distribuidora de HP8 volvió a insistir en que al final de la película no hay escena de propina ni nada parecido, que la saga acaba con el fundido a negro, y ha animado a los fans a no arriesgar su vida en búsquedas vanas. El director David Yates, por su parte, ha admitido que «tendríamos que haber sacado los créditos en una tercera parte, a estrenar en 2012. Y aún habríamos rascado algo más de taquilla.»