Sentencia del caso Hacienda
Josep Lluís Núñez, al trullo: ¿No puede ir Arús a sustituirle?

Mírenlo. Era entrañable. Y también un chorizo de la hostia, al parecer, pero ¿qué esperabais de un presidente de primera división?
Carcelona. -- Un año ha tardado el juez en preparar la sentencia del caso Hacienda. Un año, sólo para pensarse el castigo a los implicados. Esto olía a justicia draconiana. Lo cual significa que íbamos a necesitar al Conde Draco del Barrio Sésamo para contar la cantidad de años de cárcel que se iban a repartir entre los presuntos. Pero ha valido la espera: a efectos periodísticos, la sentencia ha sido espectacular: nada menos que Josep Lluís Núñez, el de Núñez y Navarro, el ex presidente del Barça, quizá la celebridad más imitable que Cataluña ha legado al mundo, después de Jordi Pujol (sí, mira, somos expertos en señores bajitos y entrañables a lo maestro Yoda), una institución viviente de este país, se va al trullo. ¡Al trullo, les digo!
Núñez y su hijo han sido declarados culpables de soborno a altos cargos de hacienda para ahorrarse alguna que otra declaración de renta. Que es algo, estimado lector, que ni tú ni yo podemos hacer. Porque para que te salga más a cuenta un soborno que una declaración positiva, tienes que tener más trapos sucios que un deshollinador, y una declaración más positiva que Xuxa puesta de cocaína.
También han empapelado a Josep Maria Huguet, ex jefe de Inspección de Hacienda en Cataluña (13 años y 6 millones de euros de multa le han caído) y varios de sus inspectores. Que es algo que todos hemos deseado que les pasara cuando nos ha llegado un requerimiento. Dios no existe; pero hay jueces que hacen parecer salomónico a Dredd.